Duermo poco y no sueño. O mejor dicho no recuerdo lo que sueño. Por lo mismo quizás, anoche soñé y no me di cuenta hasta que, luego de un rato armando una canción antigua, de al menos seis o siete años, dejé a un costado la guitarra y pensé en música distinta para poner de fondo al escribir. Y entonces recordé: Anoche, conversaba con un compositor famoso, no recuerdo cuál, pero era uno de esos infaltables en cualquier libro de historia. En la conversación don famoso me decía que de todo lo que había compuesto, lo que menos le gustaba era las "Gnossienne". Lamento mío, porque a mi me encantan... Fin del recuerdo. Claro, como buen sueño, en el momento no pensé que lo era. Ni siquiera el hecho de que jamás en la vida he sabido pronunciar "Gnossienne" y por lo mismo en el sueño, a pesar de saber que lo pronunció, mi cerebro lo reconoció como una captura de pantalla de un vídeo de YouTube. Así que aquí estoy. Escribiendo con la misma música que soñé que necesitaría.
"La música me parece un lenguaje, no sé si más preciso, pero sí mucho más eficaz que el lenguaje de la palabra", decía Borges, o al menos lo dijo una vez, o al menos lo escribió en alguna parte según una cuenta de Twitter con su nombre. Es gracioso, solemos citar frases de personajes agregando un "decía..." más el nombre del mencionado, antes o después de la frase en cuestión, cuando en estricto rigor, quizás nunca la dijo, o más precisamente, la escribió sin pronunciarla. De todas formas, el "decía" me causa especial gracia al emparejarla con Borges. Me imagino a un pensador profundo como él, obsesionado con las bibliotecas infinitas, cónclaves de telarañas que se pierden en un horizonte plagado de más textos jugando a perderse... reducido a una frase del tipo Bart Simpson y su "Yo no fui".
-Di lo tuyo Borges.
-"Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa"... Escucha a Erik Satie.
-Tranqui mi rey, en eso "estamos bien en el refugio los 33".
Como saliendo de un túnel. Y entrando en otro.
El día está nublado. Sí. Pero de todas formas, para bien o para mal, ya conocimos la luz.
